
El estado actual de los factores de riesgo cardiovascular en la población dominicana, dado a conocer en el estudio Efricard II, no son positivos, en especial los relacionados al aspecto cardiometabólico, que incluye factores como la Diabetes, obesidad y síndrome metabólico están muy ligados hoy en día a la enfermedad cardíaca en esta cuidad de San Cristóbal y otro lugares del país.
Los cardiólogos Rafael Pichardo y Ángel González Medina, investigador principal y coordinador del estudio respectivamente, informaron que en la mayoría de las variables, República Dominicana empeoró en comparación con la primera versión de la encuesta, realizada hace 10 años (1998).
Pichardo indica que la hipertensión está presente en 35 por ciento de la población y que la obesidad general obtuvo 26.6 por ciento con respecto a sólo un 16 en 1998. La diabetes, que afectaba al 5.5 por ciento de los dominicanos hace 10 años, hoy alcanza al doble: 10 por ciento.
Para que fuera representativo de la población dominicana total, Efricard II tuvo una muestra de 4,976 personas, calculada con un error máximo de 1.5 por ciento, explica Ángel González Medina, cardiólogo e investigador del estudio.
En Efricard II, hubo un sesgo en cuanto al sexo. “Hubo mayor proporción de mujeres, pero la muestra calculada de la población masculina fue obtenida”, dice.
Además de sexo y edad, la selección de provincias y ciudades también jugó su papel. El criterio fue la cantidad de habitantes y participaron pacientes de distintos barrios del Distrito Nacional y la Provincia de Santo Domingo, San Cristóbal, Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, Mao, La Romana, San Pedro de Macorís e Higüey y Barahona.
UN ESTUDIO CONFIABLE
Rafael Pichardo, cardiólogo e investigador principal tanto del primer estudio como del recién finalizado, enfatiza la validez de la nueva encuesta. Detalla que, además de la firmeza de la metodología, de tener una muestra representativa de la población nacional y el alto rigor en el trabajo de campo, Efricard II fue aprobado por el Comité Nacional de Bioética en Salud.
El estudio se diseñó y llevó a cabo durante más de un año. Como en la primera versión, Pichardo fue el investigador principal y Ángel González Medina, coordinador. Ambos del Instituto Dominicano de Cardiología.
En esta segunda versión se involucraron también Altagracia Guzmán Marcelino por el Seguro Nacional de Salud (Senasa); Wilson Ramírez y Petronila Martínez por la Sociedad Dominicana de Cardiología (SDC), y Félix Escaño y Janette Vélez por la Sociedad de Endocrinología.
“Antes se había realizado una preencuesta para identificar la cantidad de casas, y las persona hábiles de participar de manera voluntaria, debían ser dos personas de entre 18 y 75 años de edad”, dice González Medina.
En la encuesta definitiva trabajaron cardiólogos y endocrinólogos tomando las medidas antropométricas, la presión arterial y recopilando un formulario de 76 preguntas, mientras las bioanalistas tomaban muestras de sangre y las procesaban.
La hipertensión aumentó a medida que avanzaba la edad. Entre los 18 y 20 años fue de 5.5 por ciento; de 20 a 30 años, 11 por ciento y de 40 a 49 se dispara al 44 por ciento. Por encima de los 70 años, la cifra sube a 80 por ciento. Sólo el 52.5 por ciento de los hipertensos conoce su condición y se trata, 39 no la conocían y el 11 por ciento la conoce, pero se trata ocasional o no se trata.
La diabetes, que según Pichardo en 1998 se encontraba en un 5.5 por ciento, alcanzó en Efricard II el 9.9. El síndrome metabólico obtuvo un 19.3 por ciento.
El aumento del colesterol “malo” (LDL) fue de 31 por ciento, y el de colesterol “bueno” anormalmente bajo, de 40 por ciento en hombres y 26 en mujeres. “Se debe trabajar en educación para evitar el abuso de los carbohidratos, que aumentan glicemia y triglicéridos, que también se elevaron: 26 por ciento en el hombre y 18 en la mujer”, comenta González Medina.
para que la población se eduque y cambie su estilo de vida por una mejor salud”.
El estudio no sólo trajo malas noticias. “Un aspecto positivo es que en el hábito de fumar, en el estudio anterior, teníamos un 16 por ciento y se redujo a un 10.3”, dice.
En su opinión, en el cambio inciden la prevención de los riesgos de la salud ante el consumo de tabaco y la disminución en la promoción de cigarrillos en los medios de comunicación.
Otra buena noticia estuvo dentro de los resultados demográficos: “Se redujo el nivel de analfabetismo, pues en 1998 había un 16 por ciento de cero educación; ahora es de un 8 por ciento”.
El estudio Efricard II contó con la participación de un amplio equipo de profesionales agrupados en un comité directivo integrado por el investigador principal, los subinvestigadores y los encargados del trabajo de campo, desde investigadores principales hasta bioanalistas y encuestadores.
Efricard II tendrá una gran presentación científica en la semana aniversario de la Sociedad de Cardiología, el 11 de abril. El estudio se publicará en una revista que será difundida dentro y fuera de RD, y está previsto que se presente en el próximo Congreso Centroamericano y del Caribe de Cardiología por celebrarse en junio en la ciudad de Panamá.